No esperes a que el agua se vea sucia
El aspecto del depósito no te dice cómo están la bomba o los conductos. Una rutina corta y frecuente suele ser más sencilla que desmontar una fuente muy sucia de golpe.
La bomba es la gran olvidada
Sigue el manual para abrir la carcasa y retirar pelo o residuos del rotor cuando el modelo lo permita. Una caída de caudal o un ruido nuevo son buenas señales para revisar la bomba antes de asumir que está averiada.
El filtro no sustituye la limpieza
El filtro captura partículas y puede incluir carbón u otros medios, pero no limpia las paredes del depósito ni la bomba. Cambiar el filtro sin lavar la fuente deja media tarea sin hacer.
- Vacía y renueva el agua
- Lava superficies en contacto con agua
- Revisa bomba y rotor
- Aclara bien antes de montar