Empieza con el automático apagado
Colócalo en una zona conocida y permite que el gato lo explore sin ciclos automáticos. Mantener al principio el arenero anterior reduce la presión de tener que aceptar el nuevo inmediatamente.
Mantén una arena familiar si el fabricante lo permite
Si el nuevo modelo admite la arena que ya usa el gato, conservar textura y olor puede reducir variables. Comprueba siempre la compatibilidad del tamiz y el tamaño de grano.
Activa la automatización de forma gradual
Cuando el gato ya entra con normalidad, introduce los ciclos siguiendo las opciones de seguridad y adaptación del fabricante. Algunos modelos incorporan modo gatito o permiten desactivar limpiezas automáticas temporalmente.